En la población de Pampatar en el municipio Maneiro del estado Nueva Esparta esta asentada una obra arquitectónica sencilla y hermosa donde reposa una de las obras santas más apreciadas por el pueblo neoespartano.

Se trata de La Iglesia de Cristo del buen viaje, esta edificación fue construida para 1748 bajo la dirección del Jefe Don Antonio de la Espada, su nombre lo debe a que allí reposa la imagen del Santo Cristo del Buen Viaje, esta es venerada primordialmente por los pescadores, que cada día a su salida en la búsqueda del sustento diario se encomiendan a él.

Este cristo es el protagonista de una leyenda popular de Margarita, es considerado el cristo milagroso. Cada año la fé y creencia en el cristo milagroso, hace que en Pampatar se celebre las Fiestas del Cristo del Buen Viaje, innumerables creyentes cumplen sus promesas, honrando al santo cristo, la imagen sale de la iglesia y es llevada entre música, flores y fuegos artificiales en una hermosa procesión a orillas del mar y es que la creencia dice que esta imagen llego a Pampatar para quedarse y que dios quiso que viajara en el Bergantín Santa Lucía para permanecerse en las orillas de nuestras playas.

Los lugareños narran que la imagen quiso ser transportada en una embarcación rumbo a Santo Domingo, pero la embarcación no pudo zarpar de Pampatar a causa del mal tiempo por lo que sus tripulantes se vieron obligados a dejarla allí, se cuenta que solo para ese momento se pudo iniciar la travesía.

Existe incluso un escrito que narra la bitácora de la embarcación donde se detalla que el mar era un azul y tranquilo y el cielo de suave color advertían el mejor de los tiempos para emprender la travesía, una vez dispuestos a emprender el viaje, el cielo ser tornó repentinamente tormentoso, rayos y truenos impidieron la salida, entonces la tripulación revisó la mercancía que llevaban a bordo.

Solo entonces encontraron el milagro del Santa Lucía, abrieron una caja donde encontraron el ensamble de una cruz de donde pendía la imagen de un cristo con el rostro más compungido que jamás se halla visto, la mirada del cristo impresionó tanto a la tripulación del barco que lo bajaron, solo entonces el tiempo recio menguó y la tranquilidad de nuevo embargó las llanas aguas de Pampatar.

Se dice desde entonces que el cristo se quiso quedar aquí, en la bella bahía de Pampatar. Con el tiempo se construyó la iglesia del Cristo del Buen Viaje, al que se encomiendan todos los neoespartanos al emprender cualquier travesía que los aleje de la isla.

El interior el templo aparte de la imagen del cristo se encuentra además un hermoso óleo que data del siglo XVIII, «El Juicio Final» y la obra «Animas»de Juan Pedro González. Entrar en ese templo regocija el alma y tranquiliza el espíritu, si esta por Margarita no deje de visitar tan hermosa construcción arquitectónica y tan representativo templo católico.

El Cristo del Buen Viaje es la figura principal de una historia popular en la Isla de Margarita, y es muy querido y admirado por todos los lugareños como el Cristo Milagroso. Anualmente, los creyentes feligreses en el poblado de Pampatar se reúnen para festejar las fiestas del Cristo del Buen Viaje donde cumplen sus promesas honrando a este celestial Cristo. 

Su figura sale del templo para recorrer las calles en compañía de música, flores multicolores y fuegos artificiales en una gran procesión a orillas del inmenso mar; la creencia relata que esta imagen arribó a Pampatar para quedarse eternamente y que Dios quiso que viajara en el Bergantín Santa Lucía para establecerse en las orillas de las hermosas playas. 

Los habitantes de la región cuentan que el Cristo quiso ser trasladado a Santo Domingo en una embarcación, la cual no pudo partir de Pampatar debido a la sospecha de una fuerte tormenta, razón por la que los navegantes tuvieron que dejarla allí. Se encontró un escrito que contaba lo sucedido. Decía que el cielo y el mar presentaban las condiciones ideales para realizar el viaje, cuando repentinamente, el cielo se nubló y el mar se tornó bravío, lo cual impidió el viaje. Los navegantes decidieron revisar la mercancía que llevaban en la embarcación, y consiguieron en aquel entonces el milagro de Santa Lucía, luego descubrieron una caja donde consiguieron el ensamble de una cruz de donde colgaba la figura de un Cristo con el rostro más triste nunca antes visto, fue tal el impacto sobre los navegantes que decidieron bajar al Cristo del barco, a partir de ese momento el cielo y el mar permanecieron en calma y en total esplendor. Fue en ese instante que confirmaron que el Cristo quiso quedarse en Pampatar. Con el paso del tiempo fue creada una iglesia para el Cristo del Buen Viaje, al cual se le encomiendan todos los habitantes de esta isla al emprender cualquier viaje que los distancie de este lugar.

Santuario Santísimo Cristo del Buen Viaje

El Santuario Santísimo Cristo del Buen Viaje es una edificación colonial, ubicada en la Bahía de Pampatar frente al Castillo San Carlos Borromeo, en la Isla de Margarita, donde reposa una de las representaciones religiosas más veneradas por el pueblo neoespartano. Hablamos de la imagen del Santo Cristo del Buen Viaje, talla que llegó de España a comienzos del siglo XVIII, la cual es venerada con devoción por los pescadores que cada día se encomiendan a él, cuando se hacen a la mar. Esta sencilla pero sobria iglesia fue construida en 1748, es parroquia desde 1758 y fue elevada a Santuario en 2002.

La leyenda sobre cómo llegó este Cristo a Margarita ha hecho que muchos lo consideren como milagroso. Embarcado originalmente en España con destino a Santo Domingo, la nave que lo transportaba hizo puerto primero en Pampatar, pero al momento de partir se desató una fuerte tormenta que impidió que el barco zarpara de nuevo. Fue necesario que la tripulación descargara la imagen del santo en el muelle, tras de lo cual mejoró el estado del tiempo, pudiendo continuar su viaje la nave. La devoción en el Cristo fue creciendo, motivo por el cual se construyó la iglesia del Cristo del Buen Viaje.

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