Taxonomía

Reino: Plantae

Subreino: Tracheobionta

División: Magnoliophyta

Clase: Magnoliopsida

Subclase: Rosidae

Orden: Sapindales

Familia: Burseraceae

Tribu: Bursereae

Subtribu: Burserinae

Género: Bursera

Especie: Bursera simaruba

Descripción

El palo mulato (Bursera simaruba), también conocido como chacaj​, carate,​ indio desnudo, jiote, jiñocuabo, chaká, encuero o almácigo, es una árbol de la familia Burseraceae, nativo de regiones tropicales de América desde el sudeste de EE. UU. (sur de Florida), México, América Central (Jinotega), Cuba, las Antillas, Brasil, Colombia y Venezuela. Su tronco es resinoso y aromático y la corteza rojiza o verdosa y se desprende en capas.

Es un árbol pequeño a mediano, de hasta 25 m de altura y de 10 a 100 cm de diámetro, con tronco cilíndrico ramificado de baja a mediana altura y copa irregular y dispersa. Las hojas son en arreglo espiralado, pinnadas con 7 a 11 folíolos, cada folíolo es ovalado ancho, de 4 a 10 cm de longitud y 2 a 5 cm de ancho.

Presenta características xerófitas, por lo que crece en los climas semiáridos y de sabana de la Zona Intertropical. Su tronco y ramas tienen un notable color cobrizo cuando llegan a ser adultos, lo que explica su nombre por su parecido con el color de la piel de los indígenas. Tiene una corteza interna verde y brillante, con cloroplastos que ayudan en la fotosíntesis durante la estación seca. Crece casi en cualquier parte, como puede verse en la imagen tomada en el Ingenio Bolívar de San Mateo (Estado Aragua, Venezuela). Es de crecimiento largo y también de vida larga. Un ejemplo interesante de árbol con posible empleo para reforestar pendientes, aunque sean muy inclinadas y en suelos muy pobres.

En Honduras se lo considera un «árbol prendón» (o sea, que fácilmente «prende» si simplemente se clava una estaca en el suelo), como el madriago (Gliricidia sepium) y el piñón (Jatropha curcas), que se utilizan para postes en cercas vivas, podando las ramas de cada año para leña o nuevos postes (prendones). Es árbol oficial de Danlí (El Paraíso, Honduras), donde también se le llama jiñicuago o jiñicuao. En Linaca (provincia Departamento de El Paraíso) también se le llama jiñicuite, e «indio desnudo» (en inglés Naked Indian tree).

En Nicaragua se denomina jiñocuajo o también jiñocuabo, probablemente corrupción de indiocuajo. En el norte de Nicaragua existe una ciudad llamada Jinotega. Se supone que este nombre viene del nahuatl o chorotega y que significaría «lugar de los hombres eternos», ya que los nahuas o chorotegas tenían al jiñocuajo como árbol de la eternidad y la sabiduría pues precisamente en las montañas que rodean Jinotega este árbol es muy abundante. Además, esta planta era tenida por los indígenas como medicinal, casi sagrada.

En El Salvador se le conoce como palo de jiote, es el árbol preferido para fabricar la cruz del 3 de mayo.

Según House y otros, se llama jiñocuabo o copón.

Según Membreño el nombre proviene del náhuatl jiocuáuitl (jiotl= sarna y kuauitl= árbol) : «Es notable por su tronco enteramente liso y de color de almagre. La decocción de la corteza presta mucha ayuda contra las hidropesías, y la raspadura del tronco descortezado sirve para restañar la sangre de las heridas» (falta referencia). También se prepara un agradable ponche con la corteza puesta a hervir y con un huevo de gallina agregado.

En la región de Colima en México este árbol es conocido como Palo Mulato, Papelillo y Cuajiote. El último nombre es un vocablo de origen náhuatl que se compone de las raíces cuahuitl o kuauitl, que significa árbol, y jiotl, que quiere decir jiote, sarna o sarpullido, según lo define el Diccionario de Mejicanismos, de Francisco J. Santamaría. Sería, pues, árbol sarnoso, precisamente porque la cutícula de su tronco y sus ramas se desprende notablemente.3​ En este sentido la definición de Membreño seria una inversión de los dos vocablos en náhuatl, pero que en el fondo significan lo mimo. Es interesante de notar que este la corteza de este árbol es utilizada como remedio contra la sarna y que en El Salvador y Guatemala el árbol es denomina jiote.

En Cuba este árbol es mayormente conocido como almácigo. Su madera se utiliza para construir cajas de envasar frutas, entre otros objetos. Su fruto sirve para alimentar cerdos y las hojas nutren a otros animales, como la jutía y las cabras. La resina es empleada para fabricar barnices y también se usa para favorecer las funciones gástricas y para combatir los resfriados.

Historia

Nicolás Monardes, en el siglo XVI, relata en su obra Herbolaria de Indias que se emplea para el reumatismo, artritis, tullimiento de las articulaciones, rigidez, dolor; para numerosas enfermedades de la piel, tales como la aparición de llagas purulentas, lepra, erupciones acuosas, así como cualquier acumulación de líquido o agua en el organismo.

En el siglo XX, Maximino Martínez la refiere para abscesos, como antierotálica, antidisentérica, para enfermedades venéreas, hemorragias del estómago, gastroenteritis e hidropesía.

Usos

Este árbol se adapta muy bien a diferentes hábitats, suelos salinos o calcáreos, por eso es usado como árbol de calles en áreas costeras; y es muy tolerante a vientos, recomendado como especie resistente a huracanes en el sur de la Florida. Los extractos de hexano de sus hojas se dice que tienen propiedades antiinflamatorias. Su corteza se usa como antídoto a Metopium toxiferum que crece en el mismo hábitat y causa irritaciones extremas similares a la hiedra venenosa.

En países como Honduras, se utilizan como cercas vivas. En especial en las microcuencas de la mancomunidad de municipios del norte de Choluteca.

Tal vez sea el almácigo una de las plantas más populares en Cuba. Tradicionalmente partes de este árbol se ha usado como remedio casero para determinadas enfermedades y trastornos del organismo, principalmente en las zonas rurales del país. El sabio cubano Juan Tomás Roig lo recoge en su libro Plantas medicinales, aromáticas o venenosas de Cuba.​ De él señala: “es muy conocido en toda la Isla, como tónico estomacal, en los resfriados y en las diarreas”. Y a continuación detalla que para los dos primeros casos se usan la raíz, la cáscara, las hojas y el cogollo (que además es antiespasmódico). Al citar a otros autores, el destacado botánico dice que las partes escogidas se emplean para componer tisanas por medio de una decocción, que se prepara con un manojo de ellos y media botella de agua. Se deja hervir durante no menos de 20 minutos, y después de colado y endulzado se administra por tazas en el término del día. Por las grietas naturales del almácigo sale una sustancia resinosa que tiene iguales propiedades que las hojas.

Artesanal

El palo mulato tiene una madera suave y ligera que resulta muy apreciada para la elaboración de utensilios de cocina, herramientas, artesanías y juguetes.

Carpintería y ebanistería  

La madera suave y maleable es de fácil trabajabilidad por lo que permite realizar acabados finos y delicados. Es empleada para realizar trabajos interiores, cocinas integrales, muebles, cajas y gavetas, centros y mesas de madera terciada, chapas y tableros.

Así mismo, elementos no terminados como guacales, toneles, portones, postes, cercas, suelas de zapatos, aglomerados y carpintería en general. La madera requiere un tratamiento especial, debido al alto contenido de agua, azúcares y almidones que tiende a pudrirse si no se seca rápidamente.

Los troncos firmes, ligeros y largos se emplean en la construcción de viviendas rurales, preferiblemente en zonas interiores para evitar su rápido deterioro. Los troncos secos se utilizan como leña y carbón por su alto capacidad de inflamabilidad.

Forraje

El vástago, hojas, frutos y semillas son empleados como forraje o suplemento alimenticio para animales de cría.

Industrial

La madera suave es fuente de pulpa para la fabricación de papel. Así mismo, presenta un alto contenido de elementos químicos como taninos para la fabricación de barnices y lacas.

Melífero

El contenido de resina de la corteza del palo mulato contribuye con la biodiversidad de fauna melífera, ya que proporciona propóleo para las colmenas.

Resina

La resina proveniente de la cáscara del fruto es adhesiva, se emplea como pegamento para piezas de vidrio, porcelana y cerámica. Así mismo, cuando está seca puede ser quemada para reemplazar el incienso en ceremonias religiosas.

En estado fresco se emplea de forma tópica sobre golpes y torceduras para aliviar el dolor y la inflamación. Además, es un excelente repelente de insectos, razón por la cual no es comúnmente atacada por plagas.

Propiedades

Esta especie se utiliza de diferentes formas para bajar la fiebre o calentura. Se aconseja ingerir por la mañana y por la noche el cocimiento de las hojas para tratar los padecimientos del riñón. Se prescribe en forma de compresas sobre heridas. La cocción de la corteza se toma como agua de uso contra disentería, dolor de estómago, tos ferina o para acelerar la evolución del sarampión. Para este último, además, se recomienda en baños o frotaciones.

Macerada con sal sirve como vomitivo. Se licúan las yemas de copal (o palo mulato) en agua cruda, se cuela y toma en ayunas como purgante. La resina fresca se usa sobre las quemaduras de chechem (Metopium brownei); combinada con sebo y romero (Rosmarinus officinalis) se pone en forma de emplasto donde hay dolor por reumas.

También se emplean en casos de calor en el estómago, diarrea, dolor de muelas, infección intestinal, padecimientos hepáticos, pujos, tos, males venéreos, granos, salpullido, calor de la vejiga, mal de orín, baños para después del parto, bajar de peso, eliminar coloradillas y garrapatas, contra hidropesía y veneno de víboras.

Corteza

La corteza presenta propiedades antipiréticas y antiinflamatorias, calma las hemorragias nasales, inflamación de ovarios, dolores musculares, limpieza de heridas y picaduras de insectos.

La infusión a base de la corteza se usa para el tratamiento de la disentería, el dolor de estómago y para la tosferina. Es útil para acelerar el desarrollo del sarampión aplicado en baños de asiento y frotaciones.

Ramas y hojas

Un cocimiento elaborado a base de ramas y hojas permite aliviar problemas de disentería, diarrea, fiebre y resfriado. Actúa como antimicótico eliminando hongos de la piel, además tiene efecto purgante y sudorífico.

Las hojas tienen efectos antiasmáticos, diuréticas, antiinflamatorios, y analgésicos (dolores intestinales, de cabeza y muelas). Calman la picazón, sarampión, ulceras, enfermedades venéreas, tosferina, encías infectadas, amigdalitis, evacuación de sangre y aceleran el parto.

El cocimiento de hojas alivia los malestares del riñón ingerido por la mañana y por la noche. Las compresas de macerados de hojas desinfectan y desinflaman heridas y úlceras.

Las hojas maceradas con salmuera se usan como vomitivo. Los brotes o yemas tiernas se licúan en agua frescas, se cuelan y se ingieren en ayunas como purgante.

Flores y frutos

Las flores y frutos se emplean como antidiarreicos y en el tratamiento de mordeduras de serpientes. El té preparado con la corteza de la madera tiene propiedades diuréticas, por lo que se emplea para bajar de peso.

Resina

La resina fresca se emplea para calmar la quemazón o comezón producida por la planta chechem (Metopium brownei). Mezclada con sebo y romero (Rosmarinus officinalis) se coloca como emplasto sobre el lugar donde se producen dolores reumáticos.